La movilización de los efectivos de la policía de la Provincia de Buenos Aires,
en reclamo de aumentos salariales, es comprensible, justa y postergada. Sin
embargo, conviene pasar en limpio la petición policial, por un lado, y el método
de protesta, por otro. La Policía es una institución del Estado, auxiliar de la
Justicia, cuya misión indeclinable es coadyuvar al cumplimiento de la ley. Por lo
tanto, todos sus recursos son públicos y deben utilizarse en función de la
misión específica que le asignan los reglamentos, las normativas y la
Constitución de la Provincia.
En ese sentido, comprendemos el contenido de la petición, pero no así su
método que daña la paz social, la vida y los bienes de los bonaerenses. Ya que
los patrulleros y el armamento reglamentario son para cuidar al Pueblo y no
para condicionar a las autoridades legitima y legalmente constituida, a través
de un reclamo que viene de otras administraciones; por lo que el deterioro de
los ingresos policiales carece de una responsabilidad exclusiva de parte de la
administración del Gobernador Axel Kicillof, quien asumió el pasado 10 de
Diciembre de 2019.
Valoramos y destacamos el trabajo de la Policía en la pandemia, ha participado
y participa en la primera línea de combate y muchos de sus integrantes han
contraído el COVID-19, de los cuales diez fallecieron prestando servicios. A
ellos nuestro agradecimiento y honor, pero no por ello vamos a consentir y
justificar una actitud que pone en riesgo la gobernabilidad, de la que se
aprovechan sectores reaccionarios que no se resignan a la derrota electoral y
pretenden usufructuar cualquier conflicto con fines mezquinos y repudiable.
Instamos a los policías que manifiestan su descontento salarial que apelen a
los mecanismos de resolución de conflictos que ofrece la democracia: el
diálogo y el respeto a la ley, cada uno desempeñando su tarea institucional y
comprometiéndose a salvaguardar la convivencia pacífica y el funcionamiento
pleno de las instituciones.
Rodear la Quinta Presidencial de Olivos con vehículos destinados a la
Seguridad del Pueblo es un acto golpista, aunque quieran disfrazarlo de
reclamo salarial. Repudiamos que los policías peticionantes estén utilizando
sus armas reglamentarias y sus uniformes para convertir un justo reclamo en
una extorción al gobierno institucional de la Provincia y que, además, agredan
la investidura del Presidente Alberto Fernandez.
La voluntad del Gobierno, como lo está demostrando todos los días desde que
asumió, es solucionar los problemas heredados dentro de las posibilidades
presupuestarias que se vayan generando en un contexto agredido por la
pandemia del COVID-19. Por lo tanto, sepan quienes reclaman que las
respuestas serán efectivas si son capaces de entender la situación por la que
atravesamos todos los argentinos. No hay solución sectorial sin solución de
conjunto. En nuestra Patria nadie se salva solo. “Dentro de la ley todo, fuera de
la ley nada”
Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires
Adhiere Partido Justicialista del Distrito de Tornquist.



