Tomás Trivellini: El atleta que cambió las sierras por la pista y vuela alto en el salto con garrocha
Tomás Trivellini atraviesa un presente de grandes transformaciones y logros deportivos. Tras consagrarse subcampeón argentino U23 en salto con garrocha, su especialidad, el joven atleta reflexiona sobre su nueva vida en Mar del Plata, donde combina la exigencia del alto rendimiento con sus estudios universitarios en Psicología.
Un salto de calidad en el entrenamiento
La mudanza de Villa Ventana a la ciudad balnearia marcó un antes y un después en su carrera. Hoy cuenta con infraestructura de primer nivel y materiales específicos que antes le resultaban inalcanzables.
“Hoy me siento muy bien entrenando en Mar de Plata en una pista sintética con todos los materiales necesarios”, comentó entusiasmado sobre su nuevo entorno.
Bajo la dirección de su nuevo entrenador, Federico Hacha, especializado en saltos, Trivellini busca pulir esas “finezas” que solo un suelo nivelado y el equipo adecuado permiten trabajar.
Gratitud hacia sus raíces
A pesar de su éxito actual, Tomás no olvida el esfuerzo realizado en Villa Ventana junto a su anterior entrenador, Enrique Cabral, quien trabajó con él “a pulmón” y en condiciones que no siempre eran las ideales.
“Si hoy puedo estar en Mar del Plata entrenando de la manera que puedo entrenar, es gracias a Quique”, afirmó con reconocimiento, valorando la base física y metodológica que le permitió adaptarse a la intensidad de Mar del Plata.
La psicología: El otro pilar del éxito
Trivellini no solo entrena su cuerpo; también cultiva su mente a través de la carrera de Psicología. Para él, la salud mental es fundamental en el deporte de competencia.


