“Cuando terminó el año pensé que no iba más. Yo seguía jugando porque quería ganar algo con Cabildo y año a año estaba la ilusión intacta, de que se tenía que dar. Lo busqué, lo busqué y lamentablemente no se me dio. Cuando terminó el año pasado dije ‘Basta, hasta acá llegó'”.
Alejandro Darío Delorte tenía -prácticamente- la decisión tomada, iba a retirarse del fútbol para encarar un año sabático que le permita dar vuelta la página para pasar de ser jugador a entrenador.
Pero pasaron cosas y el “Flaco” a los 47 le agregará otro club a su magnífica carrera: jugará en Club Porteño de Saldungaray en la Liga de Coronel Dorrego.
“Tuve todo el proceso de las vacaciones, de que los chicos de Porteño me escribían diciéndome que les había prometido jugar con ellos, me insistían y bueno… acá estamos”, le contó Delorte a La Nueva. luego de los primeros días de pretemporada con sus nuevos compañeros.
Antes de pasar a lo que será su 22° club, el Flaco siguió explicando cómo fue su salida del Tifón.
“Hablé con el Gabo (Dietrich, el DT) a principio de año y me decisión era de no seguir. Nada, me quedé con la espinita de estos últimos 8 años que jugué en Cabildo, que mi sueño era salir campeón con el club donde nací. Bueno, lo luché, jugué todos los años con esa ilusión y lamentablemente no se me pudo dar. Ya sentía que no tenía más nada para dar ni en el club, ni el fútbol. Después pasan estas cosas que te seducen, te miman y uno cuando se pone grande se pone más mimoso y necesita esas muestras de cariño”, reconoció el máximo goleador de Olimpo en Primera y quien también pasó por Peñarol de Uruguay, Gimnasia y Esgrima La Plata, Argentinos Juniors y tantos otros clubes, del país y del mundo (jugó en Italia, Venezuela, Grecia y Bolivia).
Al confirmarse la noticia de su paso a Porteño, el nombre del Flaco de 1,99m volvió a retumbar en todos los medios deportivos del país.
“Me había desacostumbrado a los flashes”, bromeó con su habitual buena onda.
“Pero es lindo que medios nacionales hayan levantado la noticia -agregó-, porque le sirve a Porteño. Y también está bueno que se acuerden de mí, la verdad que es lindo. También es una linda experiencia para toda la gente de Saldungaray, de Porteño, estaban todos contentos”.
Luego de mover los primeros días en su nuevo club y con la idea de quedarse durante todo el mes en Saldungaray para aprovechar al máximo la pretemporada, al Flaco se lo escuchó a la distancia con la llama todavía más que encendida y ese amor por la pelota intacto. Casi como si el tiempo no hubiera pasado para el goleador.
-¿Cómo se dio todo, Flaco?
-A varios chicos del equipo los conozco, siempre compartimos algunos fines de semana en Monte. Uno de mis mejores amigos es de Saldungaray y siempre me jodía, venía haciendo unos trabajitos desde hace unos años. Yo este año tenía decidido dejar del todo y bueno… me empezaron a insistir, que antes de retirarme tenía que jugar para ellos. También me llamó el técnico, un chico joven que tiene muchas ganas y me planteó como me veía a mí en el grupo y la verdad que fue una linda charla. Eso también te lleva a tomar la decisión de agarrar viaje, porque no deja de ser un compromiso, uno sabe que con el nombre ya no se juega y con la edad también que tengo. Es una exigencia aún mayor. Lo analicé un poco y bueno, me gusta jugar al fútbol, me encanta, para mí no hay nada más lindo que jugar a la pelota y bueno, cuando lo pensé un poco tomé la decisión y agarré viaje. Me dieron todas las facilidades para que me sienta cómodo. Ahora, a matarse en la pretemporada y tratar de estar a la altura de las circunstancias.
-¿Hiciste un clic para tomar la decisión o fue todo un proceso en estos días?
-Yo hace más de 25 años que juego al fútbol y los fines de semana uno posterga cosas de la vida cotidiana y van pasando los años y deja cosas de lado por el fútbol, que es algo que amo, pero esa era la disputa dentro de mi cabeza. Para mí no hay nada más lindo que jugar a la pelota, estar adentro un vestuario, eso termina pesando a la hora de tomar la decisión. Eso más las charlas con los dirigentes, la gente de Porteño y el técnico, me embalé. Cuando tomo una decisión voy a fondo. Ahora tengo que tratar de ponerme bien en lo físico, también es un desafío grande porque es una Liga que no conozco, se viaja mucho más, este año vamos a ser 16 equipos porque se suman los de Pringles. Va a ser un torneo lindo y competitivo, porque muchos chicos de la Liga del Sur fueron a reforzar los equipos de Dorrego y de Monte Hermoso. Va a estar lindo.
-¿También pesó lo bien que te fue el año pasado, sabiendo que con una pretemporada podes estar bien desde lo físico?
-Estos últimos años para mí la pretemporada es el combustible para todo el año. La verdad que no me puedo quejar, el físico me acompaña, no me deja tirado. Pude hacer todas las últimas pretemporadas a tope y eso después manteniéndolo durante el año queda demostrado que me ha servido muchísimo porque creo que no me he perdido partidos por lesión en los últimos dos o tres años.
-¿Cómo te sentiste en estos primeros días en el club, mimado?
-Se desviven para que vos la pases bien, también me había pasado cuando fui a Macachín. También me hizo acordar a mi época cuando era pendejo y fui a Tornquist, en Automoto y Unión, que son clubes de pueblo que están a disposición tuya para lo que necesites. Van a hacer todo para que vos te sientas cómodo y feliz en el club. Soy un agradecido.
Como cada vez que se habla con el Flaco, siempre en la charla sale el tema Olimpo y esta vez no fue la excepción.
-Si te hubieras quedado en Cabildo, tenías que enfrentar a Olimpo…
-Sí, pero bueno… ya lo había enfrentando en el Unificado. Es feo ver a Olimpo en el Promocional… imaginate que es feo verlo en el Federal A, en el Promocional es aún más duro. Pero bueno, esperemos que los chicos puedan volver a poner a Olimpo en la A. En el Federal tengo confianza que este año han armado un gran plantel, de muy buenos jugadores. Ahora quedará en Carlos armar un buen equipo y que de una vez por todas Olimpo se pueda ir del Federal A”, se ilusionó.
-¿Te animás a decir que este es tu último año?
-Sí, sí, yo calculo que sí porque ya me recibí de técnico y también quiero probar si puedo dirigir algún club. Tengo que tener también un proceso de un año sabático, de dar vuelta la página. Iba a ser este año y aparecieron los chicos de Saldungaray y bueno… ahora sí, este es el último año y esperemos que sea de la mejor manera. Estoy contento con esta nueva aventura y esperemos que salga lindo.
-¿Sabés qué número de club es Porteño en tu carrera?
-La verdad que yo no llevo la cuenta de los equipos, de los goles, nunca le di bola a las estadísticas. Yo disfruto de estar adentro de la cancha y en la semana de estar con un grupo, que es lo más lindo que hay.
-Aunque falta para el debut y la competencia, sabes que mucha gente va a ir a la cancha a verte a vos, ¿eso te genera una motivación extra, es parte también de lo de sentirse mimado?
-Yo sé cómo es el fútbol, ahora es todo lindo, pero cuando empiece a rodar la pelota la gente va a exigir y va a querer que yo haga goles. Y sino hago goles, me van a putear… eso lo tengo claro, por eso el compromiso es total porque después adentro de la cancha quiero disfrutar y que la gente disfrute de mi paso por el club.
¡Que así sea, Flaco!
CON INFORMACION DE LANUIEVA.COM


